Eloísa Bocourt Vigil le cambió el
color a la ladera de una montaña. Hace unos meses el patio de la casa que
habita se le quedó pequeño, y quizás fueron las mismas plantas que con tanto
cariño cultiva las que le pidieron más espacio, o la necesidad de buscar un
empleo para toda la familia que le garantizara trabajo e ingreso a su esposo y
su hijo.
Entendiendo la necesidad de
potenciar en el país el empleo de la medicina natural, la exmaestra Eloísa
comenzó a edificar su finca de plantas medicinales el tres de octubre de 2013 y
sigue empeñada en crecer, en diversificar sus producciones.
