Texto y Foto: Adianez Fernández Izquierdo
Desde el primero
de octubre de este año Judith Martínez sabe de desvelos; vive pendiente al
teléfono, esperando un timbre o un mensaje de su esposo Jorge Martínez Cruz,
uno de los colaboradores cubanos en la lucha contra el ébola. Espera ansiosa
alguna señal, para saber que está bien y terminó satisfactoriamente otra
jornada de trabajo en Sierra Leona.
